
Santa María, ¡Madre de Dios y Madre mía! Eres más madre que todas las madres juntas: cuídame como Tú sabes. Grábame, por favor, estas tres cosas que dijiste:
«NO TIENEN VINO»: presenta siempre a tu Hijo mis necesidades y las de todos tus hijos.
«HACED LO QUE ÉL OS DIGA»: dame luz para saber lo que Jesús me dice, y amor grande para hacerlo fielmente
«HE AQUÍ LA ESCLAVA DEL SEÑOR»: que yo no tenga otra respuesta ante todo lo que Él me insinúe.
Del Evangelio según San Mateo (Mt 1, 18-19)Este fue el origen de Jesucristo: María, su Madre, estaba comprometida con José y, cuando todavía no habían vivido juntos, concibió un hijo por obra del Espíritu Santo.
José, su esposo, que era un hombre justo y no quería denunciarla públicamente, resolvió abandonarla en secreto.
Palabra del Señor / Gloria a ti, Señor Jesús

“Quisiera que nos detuviéramos a
reflexionar sobre un detalle de esta historia narrada por el Evangelio y que muy a menudo descuidamos. María y José son dos novios que probablemente han cultivado sueños y expectativas respecto de su vida y futuro.Dios parece entrar como un imprevisto en su historia y, aunque con un esfuerzo inicial,
ambos abren de par en par el corazón a la realidad que se pone ante ellos.
Queridos hermanos y hermanas, muy a menudo nuestra vida no es como la habíamos imaginado. Sobre todo, en las relaciones de amor: aunque nos cuesta pasar del enamoramiento al amor maduro, es algo que debe suceder”.
Papa Francisco, audiencia general,
Ciudad del Vaticano, el 1 de diciembre de 2021.
“ACOGER A JESÚS Y LLEVARLO A LOS DEMÁS”
LUCAS 1, 43-44 “¿De dónde a mí tanto bien que venga la Madre de mi Señor a visitarme? Pues en cuanto llegó tu saludo a mis oídos, el saltó de gozo en mi seno”.
MEDITACIÓN "María, llevando en su seno a Jesús recién concebido, va a casa de su anciana prima Isabel, a la que todos consideraban estériles. [...] Su viaje fue la primera “procesión eucarística” de la historia. María, sagrario vivo del Dios encarnado, es el Arca de la alianza, en la que el Señor visitó y redimió a su pueblo. La presencia de Jesús la colma del Espíritu Santo. Cuando entra en la casa de Isabel, su saludo rebosa de gracia: Juan salta de alegría en el seno de su madre [...] Este encuentro, impregnado de la alegría del Espíritu, encuentra su expresión en el cántico del a? Sí, acoger a Jesús y llevar a los demás es la verdadera alegría del cristiano”. Magníficat. ¿No es ésta también la alegría de la Iglesia, que acoge sin cesar a Cristo en la santa Eucaristía y lo lleva al mundo con el testimonio de la caridad activa, llena de fe y de esperanza.
Santo Domingo predicó mucho el rezo del Santo Rosario. Cuenta una biografía suya que un día le llevaron un pobre hombre endemoniado. El Santo puso el rosario que llevaba en el cuello de este hombre y después preguntó a los demonios que le poseían:
– De todos los Santos del cielo, ¿cuál es el que más teméis?
Los demonios se negaron a responder, debido a que había mucha gente delante y no querían revelar en público a quién tenían miedo. Como Santo Domingo insistió, una y otra vez, al final contestaron en voz alta:
– La Santísima Virgen; nos vemos obligados a confesar que ninguno de los que perseveren en su servicio se condenará con nosotros; uno solo de sus suspiros vale más que todas las oraciones, las promesas y los deseos de todos los santos. Muchos cristianos que la invocan al morir y que deberían condenarse, según las leyes ordinarias, se salvan por su intercesión. Si no se hubiera opuesto a nuestro esfuerzo hace mucho tiempo que tendríamos derribada y destruida a la Iglesia entera. Santo Domingo hizo rezar el rosario a todo el pueblo, y al fin los demonios salieron del hereje, dando aspavientos.
¡Qué suerte ser tu hijo, María! Ahora sí que digo con toda paz que no tengo miedo a nada ni a nadie. Pero sí a una cosa: a vivir sin Ti, como si fuese huérfano. Encárgate Tú, por favor, de que eso no suceda, y ya está. ¡Gracias, Madre mía!
Ahora puedes seguir hablando a María con tus palabras, comentándole algo de lo que has leído. Después termina con la oración final.

¡OH SEÑORA MÍA, Oh Madre mía! Yo me ofrezco enteramente a ti; y en prueba de mi amor de hijo te consagro en este día mis ojos, mis oídos, mi lengua, mi corazón; en una palabra, todo mi ser. Ya que soy todo tuyo, Madre buena, guárdame y defiéndeme como cosa y posesión tuya. Amén
A tu corazón de Madre encomendamos a todos los profesores y maestros de nuestras escuelas, para que mediante la docencia transmitan la verdad y testimonien la caridad. Acompáñalos en su trabajo y acoge las necesidades de sus familias.
Señor, bendice a todos los matrimonios para que vivan su vocación con amor fiel, respeto mutuo y entrega generosa. Que su vida en común sea reflejo de tu amor y testimonio de unidad en el mundo.
Con María, roguemos al Señor / Escúchanos, Señor, te rogamos.
“Sigamos e imitemos a María, un alma profundamente eucarística, y toda nuestra vida podrá transformarse en un Magníficat, en una alabanza de Dios”.Caridad: Hacer un servicio desinteresado a alguien en casa o trabajo.
