«Oh, Padre misericordioso y Virgen María, madre del amor y de los dolores, pongo en sus manos este momento de reflexión.
Te pido que aquietes mis pensamientos y abras mi corazón. Que las palabras que lea, sirvan para edificación de mi espíritu.
Concede la gracia de entender para encontrar paz en medio del ruido del mundo y llevar tu amor a quienes más lo necesitan. Amén.»
Este mes meditaremos sobre "El secreto admiarable del Santísimo rosario" de San Luis Maria Grignon de Montfort. En la dedicatoria nos clasifica como rosas a cultivar por medio del rezo del Santo rosario.
ROSA BLANCA-A los Sacerdotes
¡Oh! ¡Qué felicidad la del sacerdote y el director de almas a quienes el Espíritu Santo haya revelado este secreto desconocido de la mayoría de los hombres o sólo conocido superficialmente por ellos! Si obtienen su conocimiento práctico lo recitarán todos los días e impulsarán a los demás a recitarlo. Dios y su Madre santísima derramarán sobre ellos gracias abundantes a fin de que sean instrumentos de su gloria. Y Uds. lograrán más éxito con sus palabras, aunque sencillas, en un solo mes, que los demás predicadores en muchos años.
ROSA ENCARNADA-A los pecadores
A Uds., pobres pecadores, uno más pecador todavía les ofrece la rosa enrojecida con la sangre de Jesucristo, a fin de que florezcan y se salven. Los impíos y pecadores empedernidos gritan a diario: Coronémonos de rosas (Sab 2,8).
Cantemos también nosotros: coronémonos con las rosas del Santo Rosario.
¡Ah! ¡Qué diferentes son sus rosas de las nuestras! Las suyas son los placeres carnales, los vanos honores y las riquezas perecederas, que pronto se marchitarán y consumirán. En cambio, las nuestras es decir, nuestros Padrenuestros y Avemarías bien dichos unidos a nuestras buenas obras de penitencia, no se marchitarán, ni agotarán jamás y su brillo
ROSAL MÍSTICO-A las almas piadosas
Almas piadosas e iluminadas por el Espíritu Santo, ciertamente no llevarán a mal que les ofrezca un pequeño rosal místico bajado del cielo para que lo planten en el jardín de sus almas. En nada perjudicará a las flores olorosas de su contemplación. Es muy perfumado y totalmente divino.
No perturbará en lo más mínimo el orden de su jardín. Es muy puro y muy ordenado y todo lo encamina al orden y a la pureza.
Las hojas verdes de este rosal místico representan los misterios gozosos de Jesús y de María. Las espinas, los dolorosos. Y las flores, los gloriosos. Los capullos son la infancia de Jesús y de María, las rosas entreabiertas representan a Jesús y María en sus dolores. Y las totalmente abiertas muestran a Jesús y María en su gloria y en su triunfo.
CAPULLO DE ROSA-A los Niños.
A Uds., queridos niños, les ofrezco un hermoso capullo de rosas: el granito de su Rosario, que les parece tan insignificante. Pero... ¡Oh! ¡Qué grano tan precioso! ¡Qué capullo tan admirable! y ¡cómo se desarrollará, si recitan devotamente el Avemaría!
Quizás sea mucho pedirles que recen un Rosario todos los días. Recen, por lo menos, una tercera parte, con devoción. Será una linda diadema de rosas que colocarán en las sienes de Jesús y de María.
«Oh Dios, que en tu infinita misericordia, me has permitido adentrarme en el mar de tu amor por medio de ésta reflexión, te doy gracias por ello y te alabo.
Amén.»
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