Día 19- María nos muestra a Jesús


Santa María, ¡Madre de Dios y Madre mía! Eres más madre que todas las madres juntas: cuídame como Tú sabes. Grábame, por favor, estas tres cosas que dijiste:
«NO TIENEN VINO»: presenta siempre a tu Hijo mis necesidades y las de todos tus hijos.
«HACED LO QUE ÉL OS DIGA»: dame luz para saber lo que Jesús me dice, y amor grande para hacerlo fielmente
«HE AQUÍ LA ESCLAVA DEL SEÑOR»: que yo no tenga otra respuesta ante todo lo que Él me insinúe.

Del Evangelio según San Juan (Jn 2, 5)
Pero su Madre dijo a los sirvientes: «Hagan todo lo que él les diga».
Palabra del Señor / Gloria a ti, Señor Jesús.

“Estas son las últimas palabras de la Virgen en los Evangelios. Hoy María nos sigue diciendo: «Lo que Jesús les diga, háganlo».
Es su herencia para nosotros: ¡es hermoso! Servir al Señor significa escuchar y poner en práctica su Palabra. Es la recomendación sencilla, pero esencial de la Madre de Jesús y es el programa de vida del cristiano. Extraer del contenido de la tinaja equivale a confiar en la Palabra de Dios para experimentar su eficacia en la vida. Entonces, junto al jefe del banquete, quien probó el agua convertida en vino, también nosotros podemos exclamar: «Tú has guardado el mejor vino para el final» (v. 10). Sí, el Señor sigue reservando ese vino bueno para nuestra salvación, así como sigue brotando de su costado traspasado”.
Papa Francisco,
audiencia general el 8 de junio de 2016.

“PARA QUE NO DECAIGA LA ALEGRÍA
JUAN 2, 3 “No tenían vino, porque se había acabado el vino de la boda”.

MEDITACIÓN "El significado que asume la presencia de la Virgen en las bodas de Caná se manifiesta cuando falta el vino. María, como experta y solícita ama de casa, inmediatamente se da cuenta e interviene para que no decaiga la alegría de todos y, en primer lugar, para ayudar a los esposos en su dificultad. Dirigiéndose a Jesús con las palabras: 'No tienen vino', María le expresa su preocupación, esperando una intervención y, más precisamente, espe-rando un signo extraordinario, dado que Jesús no disponía de vino Su opción manifiesta la valentía de su fe, porque hasta el momento Jesús no había realizado ningún milagro, ni en Nazaret ni en la vida pública, María precede en la fe a los discípulos, quienes creerán después del milagro”
Media Ave María y bastará
Vallejo Nájera, famoso psiquiatra, días antes de morir recordaba divertido y emocionado esta conversación con un torero famoso llamado Miguel, buen amigo suyo. Miguel no practicaba como cristiano, y Vallejo trataba de ayudarle para que volviera a Dios antes de morir, pues el torero, por falta de formación, vivía alejado de Dios.

Decía Vallejo: «No digas que no has blasfemado. Pero como eso es una anormalidad y yo, como psiquiatra, me doy cuenta de los traumas de infancia que te han podido llevar a esa aberración, creo que Dios, que es mucho más listo que yo, no te lo va a tener en cuenta. Y con tus muchos disparates será benévolo, porque sabe que eres un disparatado. Te ha hecho con este vigor y vitalidad que no se encauzó bien; has aprendido a leer entre los cuernos de los toros, porque te tuvieron desde los catorce años explotándote para torear(…).

– Mira Miguel, le dije, no te voy a pedir que cambies de vida, no te voy a pedir que dejes de beber… Sigue como estás ahora, que estás hecho un desastre, pero te voy a decir una cosa. Yo sé que me voy a morir muy pronto y Dios me ha dado la gracia de recobrar mi fe de la infancia, la misma que tuviste tú, porque tu madre la tenía, y te la enseñó, y tus hermanas la siguen teniendo. No te voy a pedir que vayas de ejercicios. Sólo que le digas a la Virgen: Virgen mía, ayúdame a entrar. Dios mío, perdóname. Y te va a bastar con eso, porque la Virgen te escuchará. Miguel se quedó muy conmovido… – Mira, Miguel, le dije, vas a rezar conmigo media Avemaría, sólo la segunda parte . Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores… Que tú lo eres de narices… Ahora y en la hora de nuestra muerte, amén. Hazme un favor, júrame que esa Avemaría la vas a rezar todas las noches. Yo no juro, me dijo él, yo prometo, y te lo prometo. Pero, como es muy cabezota y nunca quiere dar su brazo a torcer, añadió: Te la rezaré a ti y como un fandango. Me da igual, le dije yo, tú rézala cuando te acuerdes de mí y bastará

¡María, eso si que es acertar en el modo de ayudar a un amigo! Yo te acercaré a mis amigos y Tú haces el resto, ¿de acuerdo?
Ahora puedes seguir hablando a María con tus palabras, comentándole algo de lo que has leído

¡OH SEÑORA MÍA, Oh Madre mía! Yo me ofrezco enteramente a ti; y en prueba de mi amor de hijo te consagro en este día mis ojos, mis oídos, mi lengua, mi corazón; en una palabra, todo mi ser. Ya que soy todo tuyo, Madre buena, guárdame y defiéndeme como cosa y posesión tuya. Amén

Madre, que intercede en Caná para que no decaiga la alegría, te pedimos por los adultos mayores, especialmente por los que están enfermos y abandonados, para que reciban el consuelo de Dios y el cariño de quienes los rodean.

Señor, despierta en nosotros el amor y la curiosidad por tu Palabra, para que dediquemos tiempo diario a leerla, meditarla y vivirla, permitiendo que guíe nuestros pasos y transforme nuestro corazón según tu voluntad.
Con María, roguemos al Señor / Escúchanos, Señor, te rogamos.

“Como toda madre y más que toda madre, María es la educadora del amor”.
Amabilidad: Ser especialmente paciente con alguien difícil.