Día 14-Si mis palabras permanecen en ustedes


+Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos, líbranos, Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Espíritu Santo, ilumina nuestro entendimiento, para que al leer o estudiar la Sagrada Escritura, sintamos la presencia de Dios Padre que se manifiesta a través de tu Palabra.

Abre nuestro corazón para darnos cuenta del querer de Dios y la manera de hacerlo realidad en nuestras acciones de cada día. Instrúyenos en tus sendas para que, teniendo en cuenta tu Palabra, seamos signos de tu presencia en el mundo. Amén.
Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho.--Juan 15:7
El significado de la condición y la promesa
La condición ("Si permanecéis en mí..."): Permanecer significa vivir unidos a Jesús como las ramas están unidas a la vid. Implica dejar que su amor y sus enseñanzas (su Palabra) guíen nuestros pensamientos, deseos y acciones de cada día.

La transformación del deseo: Cuando alguien vive realmente unido a Cristo y su Palabra habita en su corazón, sus propios deseos cambian. Ya no se piden caprichos egoístas, sino aquello que está en armonía con el bien, el amor y la voluntad de Dios.

La promesa ("...pedid y os será hecho"): Dios escucha siempre a sus hijos. Cuando nuestras peticiones nacen de un corazón transformado por su presencia, Dios concede lo que pedimos porque coincide con sus planes de salvación y gracia para nosotros y el mundo

Conocer, leer y escuchar su Palabra, poco a poco va inundando nuestra vida haciéndola agradable a Dios

Gracias, Señor, porque al leer y estudiar tu Palabra nos invitas a seguirte con fidelidad. Tu mensaje ha dejado huella en nuestra mente y en nuestro corazón.

Fortalecidos por tu luz nos disponemos a hacer realidad cuanto tu Espíritu nos ha hecho comprender. Ahora, Señor, estamos preparados para vivir según tu voluntad.

Que tu Santa Madre, la Virgen María, Madre también de todos nosotros, sea nuestra estrella y guía en la misión de anunciar hasta el fin de los siglos la Buena Nueva a toda la creación.
Amén..

***