El “mundo” se menciona muchas veces en las Escrituras, especialmente por Jesús mismo. Él dijo que el mundo te odiará y no te comprenderá. De hecho, el mundo te perseguirá. Esto puede causar temor y angustia en algunos. Provoca estos efectos en nosotros cuando nos preocupamos demasiado por quedar bien ante el mundo y actuamos para ganarnos su aprecio. No caigas en esta trampa. El mundo solo te amará si te vuelves mundano, adoptando sus valores seculares y pecaminosos. En cambio, mantén la mirada fija en el Cielo. Vive como si estuvieras en el mundo, pero no fueras del mundo. Permite que el Señor te proteja de las tentaciones mundanas para que vivas solo en Él y para Él en todo momento (Ver Diario n.° 537).
537 Cada religiosa vivirá en una celda individual, pero será conservada la vida comunitaria, se reunirán todas para la oración, la comida y el recreo.Hoy, pregúntate seriamente cuánta influencia tienen sobre ti las opiniones del mundo. ¿Sueñas con ser bien visto y respetado públicamente? Si es así, ten mucho cuidado con este deseo. Claro, si te has entregado por completo a Cristo y, como resultado, mucha gente habla bien de ti, eso es bueno. Pero no es tan común. Con frecuencia, cuando nos comprometemos con Cristo y su santa misión, nos encontramos con que somos juzgados injustamente, despreciados e incluso perseguidos. Puede que sea solo de forma sutil, pero no te sorprendas si se vuelve más evidente a medida que te acercas a la voluntad de Dios. No te preocupes por esto. Mantén la mirada fija en Cristo y preocúpate únicamente por su juicio. Su opinión es lo único que importa, porque su opinión es la Verdad.
Cada religiosa, después de emitir la profesión nunca más vera el mundo, ni siguiera por la reja que será tapada con un paño oscuro, y también los coloquios serán estrictamente limitados.
Será como una persona muerta a la que el mundo no comprende y la que no comprende al mundo. Ha de presentarse entre el cielo y la tierra, e implorar incesantemente a Dios su misericordia para el mundo, y la fortaleza para los sacerdotes, para que sus palabras no resuenen en vano, y para que ellos mismos logren mantenerse {en} esta inconcebible dignidad, tan expuestos, sin ninguna mancha….
A pesar de ser pocas estas almas, serán heroicas. No habrá lugar para las almas cobardes ni débiles.
Señor Jesús, no te dejaste influenciar por las opiniones ajenas. No permitiste que los falsos valores ni las presiones del mundo te guiaran. Ayúdame a mantener mi mirada fija en ti y en tu voluntad en todo. Dame valor para preocuparme únicamente por agradarte.
Jesús, confío en ti..
Orar la Coronilla de la Divina Misericordia
Con un rosario normal


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