Día 27- El Espíritu santo y el amor al prójimo




Ven Espíritu Santo. Ilumíname para que sepa decir las mejores palabras, esas que puedan hacer bien a los demás. Tómame Espíritu Santo, para que a través de mis gestos se exprese el amor de Jesús y los demás puedan crecer en la amistad que les ofreces.

Dame flexibilidad y apertura, para que me adapte con sencillez a las necesidades de los otros.
Dame un oído atento, para escuchar lo que tú me digas a través de ellos. Fecunda y reaviva los carismas que derramaste en mi vida para cumplir mi misión en el mundo.
Guíame, Espíritu Santo. No dejes que confunda el camino.

Enséñame a discernir, para que no me desgaste cuidando la apariencia o buscando fama. No dejes que ponga mi apoyo en falsas seguridades que me alejan de ti.
Toca mi interior, Espíritu Santo, para que viva de ti, para que me deje llevar por ti donde quieras, como quieras, cuando quieras. Para que mi camino me oriente siempre a ti, para que siempre esté contigo, para que sepa de verdad que sólo en ti está la fuente de la vida.
Gracias, Espíritu Santo, porque puedo participar en la construcción del Reino de Dios, y así puedo crecer en tu amor. Amén


El Espíritu Santo es la fuente y motor del amor al prójimo, permitiendo a los creyentes amar con un amor ágape (desinteresado y sacrificial) que no es posible producir solo con la fuerza humana. Al ser llenos de Él, capacita a la persona para servir, tener paciencia y mostrar compasión, cumpliendo así el segundo mandamiento más importante.

El Espíritu Santo como Motor: El amor al prójimo es un "fruto" del Espíritu Santo, indicando que Su presencia activa en la vida del creyente se manifiesta a través del amor desinteresado hacia los demás.
Amor ágape vs. Amor Humano: Este amor es el tipo ágape (similar al amor de Dios), que es paciente, bondadoso y se enfoca en el bien de los demás, incluso cuando es difícil o inmerecido.
Conexión entre Amar a Dios y al Prójimo: No se puede separar el amor a Dios del amor al prójimo; el Espíritu Santo nos ayuda a ver a los demás como Dios los ve, enseñándonos a sentir un amor inefable y misericordia.
Acción Práctica: El Espíritu Santo impulsa a actuar y servir, especialmente a los necesitados y a aquellos que son difíciles de amar, facilitando la obediencia al mandato de Jesús de amarse unos a otros.
El fruto del amor: Gálatas 5:22-23 menciona que el fruto del Espíritu incluye amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre y templanza, todas cualidades esenciales para el amor al prójimo.

Citas Bíblicas y Conceptos Clave:
Mateo 22:37-39: El gran mandamiento de amar a Dios y al prójimo.
Juan 15:12: "Este es mi mandamiento: Que os améis unos a otros, como yo os he amado".
1 Corintios 13: La definición del amor ágape.

En resumen, amar al prójimo es una evidencia tangible de la obra del Espíritu Santo en el corazón.

Oración al Espíritu Santo compuesta por san Josemaría en abril de 1934
¡Ven, oh Santo Espíritu!: ilumina mi entendimiento, para conocer tus mandatos: fortalece mi corazón contra las insidias del enemigo: inflama mi voluntad... He oído tu voz, y no quiero endurecerme y resistir, diciendo: después..., mañana. Nunc coepi! ¡Ahora!, no vaya a ser que el mañana me falte.

¡Oh Espíritu de verdad y de sabiduría, Espíritu de entendimiento y de consejo, Espíritu de gozo y de paz!: quiero lo que quieras, quiero porque quieres, quiero como quieras, quiero cuando quieras.