Día 4 -La Sagrada Familia camina con los desplazados





Santa María, ¡Madre de Dios y Madre mía! Eres más madre que todas las madres juntas: cuídame como Tú sabes. Grábame, por favor, estas tres cosas que dijiste:
«NO TIENEN VINO»: presenta siempre a tu Hijo mis necesidades y las de todos tus hijos.
«HACED LO QUE ÉL OS DIGA»: dame luz para saber lo que Jesús me dice, y amor grande para hacerlo fielmente
«HE AQUÍ LA ESCLAVA DEL SEÑOR»: que yo no tenga otra respuesta ante todo lo que Él me insinúe. .



Del Evangelio según San Mateo (Mt, 2 13-14)
Después de la partida de los magos, el Ángel del Señor se apareció en sueños a José y le dijo: «Levántate, toma al niño y a su Madre, huye a Egipto y permanece allí hasta que yo te avise, porque Herodes va a buscar al niño para matarlo. José se levantó, tomó de noche al niño y a su Madre, y se fue a Egipto».
Palabra del Señor
Gloria y honor a ti, Señor Jesús.




“En nuestro tiempo, vemos aún demasiada discordia, demasiadas heridas causadas por el odio, la violencia, los prejuicios, el miedo a lo diferente, por un paradigma económico que explota los recursos de la tierra y margina a los más pobres. Y nosotros queremos ser, dentro de esta masa, una pequeña levadura de unidad, de comunión y de fraternidad. Nosotros queremos decirle al mundo, con humildad y alegría: ¡miren a Cristo! ¡Acérquense a Él! ¡Acojan su Palabra que ilumina y consuela! Escuchen su propuesta de amor para formar su única familia: en el único Cristo nosotros somos uno”.
Papa León XIV, misa inaugural de su pontificado,
Ciudad del Vaticano, el 18 de mayo de 2025.

“CORAZÓN QUE ESCUCHA Y GUARDA LA PALABRA”
LUCAS 8, 15
“Y lo que cayó en tierra buena son los que oyen la palabra con un corazón bueno y generoso, la conservan y dan fruto mediante la perseverancia”.

MEDITACIÓN
En la parábola el sembrador, Jesús explica el significado de la tierra buena: ‘Son los que escuchan la Palabra con un corazón noble y generoso, la guardan y dan fruto con perseverancia’ .
La mención del corazón noble y generoso, que escucha y guarda la Palabra, es un retrato implícito de la fe de la Virgen María, que conservaba en su corazón todo lo que escuchaba y veía, de modo que la Palabra diese fruto en su vida. La Madre del Señor es ícono perfecto de la fe, como dice santa Isabel: ‘Bienaventurada la que ha creído’3 en la Madre de Jesús, la fe ha dado su mejor fruto, y cuando nuestra vida espiritual da fruto nos llenamos de alegría, que es el signo más evidente de la grandeza de la fe”.




¡OH SEÑORA MÍA, Oh Madre mía! Yo me ofrezco enteramente a ti; y en prueba de mi amor de hijo te consagro en este día mis ojos, mis oídos, mi lengua, mi corazón; en una palabra, todo mi ser. Ya que soy todo tuyo, Madre buena, guárdame y defiéndeme como cosa y posesión tuya. Amén

Santa María, mujer de trabajo abnegado y silencioso, recuerda a todos los trabaja-dores, especialmente por quienes viven momentos de dificultad. Intercede por sus familias, trabajos e intenciones.
“María, mujer de la escucha, haz que se abran nuestros oídos; que sepamos escuchar la Palabra de tu Hijo Jesús entre las miles de palabras de este mundo”.
Madre nuestra, tú que huiste a Egipto, con tu esposo y tu niño en brazos, por la violencia y las amenazas que sufrían, intercede por aquellos que dejan su tierra forzados por situaciones difíciles. Dales fortaleza en este nuevo comienzo y ayúdanos a que, como Iglesia, sepamos siempre acoger a quien viene de lejos.
Con María, roguemos al Señor / Escúchanos, Señor, te rogamos.



Hacer una visita a una iglesia o ermita para saludar a María